viernes, 29 de junio de 2012

Haters gonna love

La entrada de hoy será corta y poco tendrá que ver, a modo de tecnicismos, sobre el longboard. He estado leyendo en varios grupos de Facebook (y en algunos foros también) comentarios que no me han gustado. Y no me han gustado porque su contenido era despectivo. (oh, un Flanders! NO)

Aclaremos que en el mundo del 2012 todo se divide en tribus urbanas y, dentro de esas tribus, más tribus...y así hasta llegar al individuo. Pero el caso es que las tribus no son más que "etiquetas" (a mi modo de ver) que unos ponen a otros. No creo que haya que odiar a nadie por ser de una tribu o vestir de una manera. Ni, sobre todo, por querer aprender algo nuevo.

Cuantas veces hemos oído "ande va ese pijo con el longboard!?" o "el longboard es de hipsters", chorradas miles. Las etiquetas las ponían nuestros padres, nosotros solo taggeamos en internet. Todos hemos sido novatos, niños, al fin y al cabo. Y todos hemos tenido que aprender.

Alguien dijo hace miles de años "No juzguéis si no queréis ser juzgados". Que así sea.

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